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domingo, 31 de marzo de 2013

Educación sexual y valores añadidos

Publicado por Otilia Santana Pardo en 14:59
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Educación sexual: ¿Educación en valores?

En primer lugar, antes que hablar de educación sexual considero necesario hablar de los valores preconcebidos en el hogar, y por ende, una educación de los mismos.
Éstos, pueden ser entendidos y transmitidos de diversas formas, en función de la visión de cada padre y madre frente a la educación de sus hijos e hijas y la concepción que tengan sobre qué aspectos y pasos son los adecuados a seguir para lograr una educación eficaz y satisfactoria. Sin embargo, lo que muchas madres y padres pasan por alto, es la auto-educación en valores, y es que no siempre la educación ofrecida es la correcta, ya que la educación perfecta no existe en sí.
Partimos de la idea, de la familia ideal y perfecta, que realmente no cabe en la concepción realista del ser humano, ya que es tan solo eso, una idea. En dicha familia, debe existir la comunicación, el respeto y la información mutua, a través de un feedback por parte de los padres, madres e hijos/as. Esto quiere decir, que tanto los progenitores como sus hijos/as, tendrían pleno conocimiento sobre las temáticas que deseen saber, intimidades e inquietudes de los mismos, y por consiguiente, entera confianza para su debate. 
Volviendo a la realidad humana, esto no es así. De ser así, el mundo sería un lugar surrealista y perfecto, donde no existiría ni la educación ni una serie de valores que fueran unidos a ella. De tal manera, aquí me encuentro yo, intentando indagar sobre los valores adecuados que debería promover una familia.
Por un lado, tendríamos uno de los pilares fundamentales que sustentan una comunicación y confianza familiar bien consolidada, y este es "los modelos" de faimlia: madre y madre, madre y padre, padre y padre, solo padre, solo madre, dos madres y un padre, ambos de diferente cultura o clase social, etc. Por otro lado, otro de los pilares que surgen de este bloque familair, es la adquisición de una educación sexual adecuada, la cual intentaré reflejar en este post.
En el momento en que decidimos formar una familia y ésta encaja en uno de estos u otros modelos, las problemáticas que surgen tras una errónea conceptualización de la misma pueden adueñarse de la educación de nuestros/as hijos/as sin poner remedio anticipado. Además, la repercusión que tiene la desinformación acerca de dichos modelos familiares, puede dirigir la personalidad y la visión sobre la vida de los/as hijos/as de una manera u otra, dependiendo de la información y la manera en que se aborde el tema. Por ejemplo, existen niños/a que desde muy temprana edad no distinguen entre lo que está bien y está mal, e independientemente de si sus madres y padres conciben la idea de la existencia de más de una familia, sus hijos deben cultivar un criterio propio para por consiguiente, evitar un pensamiento homófobo o racista.
Asimismo, cuando llega el momento de tratar el tema de la sexualidad, no suele surgir espontánea ni relajadamente por parte de padres y madres, ya que suele tratarse de un tema tabú y que en determinadas ocasiones los aleja en lugar de acercarlos.
Por ello, lo primero que debemos tener en cuenta es que la sexualidad no debe ser concebida como algo negativo, ya que desencadena una serie de actitudes y cualidades que promueven el adecuado desarrollo en la persona. Por ejemplo, un/a niño/a que reciba y adquiera un aprendizaje temprano (pese a que nunca es temprano para recibirlo) acerca de la sexualidad, acogerá una postura de aceptación y respeto por uno/a mismo/a y a los/as demás, conocerá la salud, prevención y evolución reproductiva, conceptualizará el género y una imagen corporal imperfecta y sana...
Nuestro concepto de educación en valores y educación sexual no siempre es la correcta, debemos estar receptivos a un cambio, adaptándonos a la época en la que nuestros/as hijos/as están viviendo y la evolución que se produzca a su alrededor. No pretendamos estandarizar una educación y volcarla únicamente a lo que sabemos y pretendemos que sepan, hay que estar abiertos/as ante posibles alternativas, por ejemplo: que un padre o una madre haya sido educado/a en un ambiente religioso o un poco anticuado, no quiere decir que sea la mejor educación para los/as hijos/as, ya que ellos/as serán quienes escogerán con quien formar una familia, en base a qué, por qué, etc.

Debéis saber que...


- Cuanto antes hablemos de sexualidad con nuestros/as hijos/as mejor. Cada etapa sexual que experimenta y percibe el niño/a va acorde a su edad y madurez. No por ser más pequeño/a, debemos tratar el tema como algo prohibido. 
- Hablar de sexualidad no es algo negativo, propicia una vida sexual saludable y satisfactoria, física y emocionalmente.
-  Responder y resolver las dudas que pueda tener nuestro/a hijo/a en el momento de la cuestión. Es importante responder a la pregunta que formula, y no alargar la respuesta para no aumentar su confusión.
- La educación sexual no se basa únicamente en la prevención y conocimiento de métodos anticonceptivos, además promueve el conocimiento, valoración y aceptación del cuerpo, emociones y sentimientos que uno/a tiene.
- Debemos entender la sexualidad como una fuente de placer físico y afectivo.
- Hablar del tema sin tapujos, sin maquillarlo demasiado para no crear confusión.
- No juzgar la manera de pensar de nuestros/as hijos/as, ya que pueden ser muy escasas las ocasiones en que se abran y compartan con nosotros/as sus inquietudes o experiencias.
- No caer en el error de encerrarles en una torre. Proporcionarles libertad, permitiendo que experimenten y conozcan. Solo así confiarán en nosotros/as y ayudaremos en su desarrollo y madurez.
- Las relaciones sexuales no se evitan, solo pueden ser educadas, informadas, y apoyadas por la experiencia de cada padre y madre.

Consejos para madres y padres


1. ¿Cómo iniciar una conversación sobre sexo y sexualidad con los/as hijos/as?

El tema puede iniciarse a través de acciones que faciliten la conversación:

- Nuestro programa de televisión favorito puede presentar a un personaje que esté atravesando la pubertad.


- Nuestra vecina o amiga puede estar embarazada.


- Los/as modelos en publicidad impresa o en cartelera, pueden hacernos pensar sobre nuestro propio cuerpo e imagen corporal y cuestionarnos sobre ello.



2. ¿Qué preguntas hacerle, una vez iniciada la conversación?​

En niños pequeños

- ¿Conoces el nombre de todas las partes de tu cuerpo?
- ¿Sabes por qué las niñas se ven distintas a los niños?
- Tu tía está embarazada. ¿Sabes qué significa esto?


En preadolescentes

- Las personas cambian mucho durante la pubertad. ¿Qué has escuchado sobre los cambios en la pubertad? ¿Cómo te sientes al entrar en la pubertad?


- ¿A qué edad crees que una persona tiene que empezar a tener citas? ¿Hay alguno de tus amigos que haya empezado a tener citas?


- ¿Crees que las chicas y los chicos son tratados de forma diferente? (En caso de que respondan que sí), ¿De qué manera?


En adolescentes

- ¿Cómo has cambiado en los últimos años? ¿Qué te gusta y qué te disgusta acerca de estos cambios?


- ¿A qué edad crees que una persona está lista para tener relaciones sexuales? ¿Cómo debería decidir una persona?


- ¿A qué edad crees que una persona está lista para ser padre/madre?


En un primer intento, puede que sus hijos/as se muestren reacios a contestar alguna de las preguntas, o respondan en función de lo que sus padres y madres quieran oír. Quizá le lleve más de una ocasión hablarlo, y lograr establecer una conversación cercana y sincera, en la que ambos/as se sientan cómodos.


3. Atención con nuestra manera de actuar y hablar

Por último, he de recordar que los/as hijos/as son como una esponja, y absorben todo tipo de conductas provenientes de sus padres y madres, ya sea por observación o aprendizaje. Por ejemplo, si una muestra de cariño se refleja a través de un abrazo o un beso, esto demuestra que es una persona abierta y valora la estrecha relación que comparten, por tanto, el/la niño/a adoptará este comportamiento.



Un aspecto importante, es no hablar sólo de los aspectos negativos de la sexualidad, como por ejemplo, las infecciones de transmisión sexual, sino, tratar también aspectos positivos como la intimidad, el respeto mutuo, el placer sexual, y los beneficios que el sexo ofrece a la salud. Por ejemplo, se puede hablar sobre la emoción de enamorarse de su pareja.









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